Frente a las políticas imperantes de la suspicacia, esta convocatoria invita a filmar el acto radical de la ternura: confiar en las otras, reconocernos dependientes, permitir a las demás llegar hasta el tendón y el tuétano, hasta eso que es tan nuestro que rara vez mostramos. La ternura manifestada en cuerpos que se abren al roce del afuera, cuerpos que se amoldan, que se afectan. Las imágenes de la ternura como miradas atentas, de compasión, vulnerabilidad y transparencia. Una llamada a explorar la ternura que habita lo íntimo, pero que también vive en lo público, en lo colectivo, en el gesto compartido.